La pasada unión de Brasil, Colombia y Perú a
los Estados de Venezuela y Ecuador hizo visible el compartido disgusto con el
sistema vigente de derechos humanos creado en el seno de la OEA, reuniendo sus
esfuerzos para detener a la Comisión Interamericana con una reforma que
debilite su músculo financiero y la convierta en ente sin mayores posibilidades
de ejercer un real control sobre las vulneraciones a derechos Humanos en el
territorio americano, desde la presentación de la propuesta por los Estados del
ALBA junto con Perú, en 2004 hasta el 22 de Marzo, continuaron los debates
sobre el impulso de un sistema menos interventor y según varias opiniones mucho más decorativo.
| Fuente imagen martinoticias.com |
A pesar de que el sistema ha buscado convocar
a varios actores en el proceso de reglamentación de la reforma que ya cumple
casi dos años y del énfasis puesto especialmente por sociedad civil sobre el
riesgo de la disminución de los recursos para la sostenibilidad del sistema y
la disminución de las competencias de la relatoría de libertad de expresión, (que de una parte consagra la eliminación
autónoma del informe anual de la relatoría e insiste en el reparto equitativo
de recursos entre las relatorías[1], lo que impide
hacer denuncias y efectuar seguimientos adecuados sobre actos violatorios), dichas alertas no se han reflejado en los
elementos aprobados por ejemplo en la declaración de Guayaquil del 11 de marzo
de 2013[2]
aprobada con ocasión de la Conferencia De Estados Parte De La Convención
Americana De Derechos Humanos oportunidad
en la que 19 paises reiteraron sus molestias con el sistema de vigilancia de
derechos de la comisión.
El proceso de consulta y se pensaba de
consenso había culminado con la presentación
de la Reforma del Reglamento, políticas y prácticas
aprobada con Resolución 1/2013, no obstante los hechos demostrarían que esta
apreciación estaba alejada de la realidad, las desavenencias continuaron en
especial en los acápites referidos al mantenimiento del
capítulo cuarto sobre libertad de expresión y los límites a las medidas cautelares, así como en la
definición del financiamiento del sistema y la sostenibilidad de cada una de
las relatorías en especial la de libertad de expresión.
| Fuente Imagen Equinoxio.com |
La
ofensiva diplomática no se ha hecho esperar, y ahora se espera que los
cancilleres aprueben el texto presentado, sin embargo, los pesimistas prevén
que este viernes puede ser uno de los más sombríos de la historia del sistema, pues
de eliminarse los aportes de cooperación enfocada en programas específicos (fondos
direccionados) o la eliminación de aportantes ajenos al esquema de la OEA, limitando
su sostenimiento solamente a los recursos ordinarios, se propina un golpe mortal
a la operación del sistema que en suma redundará en mayores niveles de
impunidad en una región asolada por múltiples y permanentes vulneraciones de
derechos humanos.
[1]Propuestas de la delegación del Ecuador sobre los
temas “financiamiento”, “universalidad”, “asuntos de procedimiento” e “informe
anual de la CIDH” GT/SIDH/INF. 46/11.
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