La expresión usada por el procurador general ante la propuesta del alcalde de la capital colombiana, en torno a crear centros de consumo y recuperación de sujetos adictos, permite evidenciar la poca tolerancia y receptividad a un debate que es necesario, o aún más indispensable, en un Estado que por lustros ha sido abanderado de las políticas punitivas y “criminalizantes” sin resultados palpables en la disminución del porte, tráfico y consumo de estupefacientes.
La postura restrictiva entorno a este tema, no es novedosa ni autónoma de los Estados latinoamericanos, posicionados a la cabeza del ranking de los mayores países productores, dicha estrategia defensiva proviene de nuestro vecino del norte, uno de los Estados con mayores niveles de consumo con la estrategia de la guerra contra las drogas, implementada desde los años 80´s sin discusión ni queja, que tornó el tema en intocable.
No obstante, ese mismo Estado, de manera sorprendente por demás, ha abierto la posibilidad de colocar el tema nuevamente en las mesas de elaboración de políticas públicas desde la modificación “al menos de manera discursiva” de la inveterada perspectiva restrictiva, por una más flexible e intermedia con tendencia a la recuperación y la prevención. Tesis no ausente de críticas y grupos de presión políticos y sobretodo económicos poco interesados en su éxito[1].
Las cada vez más ascendentes tasas de consumo, los altos precios que van en beneficio de los carteles de narcotráfico[2], la total ausencia de control y regulación estatales para su acceso, el hacinamiento carcelario por este delito, son algunos de los síntomas de la agonía de la política punitiva en materia de lucha contra estupefacientes.
La intocabilidad de un tema de indispensable discusión, la mofa, la nula apertura al diálogo y la concertación así como desprestigio de aquellos que proponen nuevas miradas a un problema compartido, solamente profundiza los odios y perpetúa los lastres de nuestra sociedad.
[1] Véase El debate sobre la política antidrogas: tras las rejas del sindicato de guardias gringos. 7 de julio, 2009 http://www.lasillavacia.com/historia/2901
[2] Ver la interesante postura de Gary S. Becker. Premio nobel de economía en 1992. En el artículo Es hora de acabar la guerra contra las drogas. Agencia Interamericana de Prensa Económica (AIPE). 17 de septiembre de 2001.
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